«El Chugo» voló alto

Aunque suene contradictorio, la muerte, es la etapa que innegablemente debe vivir todo ser humano, y aunque todos sabemos aquel día llegará, nunca estamos preparados.

En Cuenca se apagó la llama de Hugo René Abril Barros, más conocido como «El Chugo» reconocida figura del mundo deportivo y educativo de nuestra ciudad. Sus amigos y educandos reconocen en él su capacidad para fusionar el deporte y la educación, así como su espíritu y vocación que la heredó un amigo de la casa, su hijo, el Dr. Francisco Abril.

Quienes conformamos LA TACTICA expresamos nuestra nota de pesar a toda su familia en este momento de irreparable dolor, a la vez que compartimos las sentidas palabras dedicadas a su padre.


Quisiera escribirte las mejores frases de agradecimiento del mundo, sin embargo creo que serían insignificantes ante la gratitud que te tengo papito por todo lo que hiciste por cada uno de tus nosotros.

Siempre fuiste un excelente planificador, de tal manera que, hasta en el último día de tu vida, supiste escoger el mejor de todos nosotros, el cumpleaños de mi querida madre. Hoy, los dos se encuentran disfrutando de las bendiciones de nuestro padre celestial, y eso hace que tu partida sea un momento de felicidad y no de dolor.

Muchas gracias por todo lo que hiciste y conseguiste por tu familia; lo que día a día forjaste en bien de tu querida Cuenca; por tu segunda tierra tu entrañable y querido Gualaceo; por tu deporte provincial y nacional; por esa grandiosa pasión hacia tu gloriosa Salle, por tu emblemático Febres Cordero, y tu querido Sudamericano.

Hoy te despides de nosotros pero siempre recordaremos a ese grandioso Hugo «Chugo Abril Barros», el campeón del ecuavoley y baloncesto azuayo, el gran dirigente deportivo provincial, el maestro y rector de miles de estudiantes azuayos, el concejal, el consejero, el emblemático exalumno lasallista, pero sobre todo el gran amigo apasionado del deporte y la educación

Gracias por dejarnos el legado de la honradez, del servicio a la comunidad, de la responsabilidad, de la puntualidad, pero sobre todo del compromiso y devoción a nuestra iglesia católica.

Siempre estaremos felices de todos los momentos que compartimos contigo junto a mi madre, a tu hermana, a mis hermanos, a mis sobrinos, nietos, bisnietos, y toda tu querida familia.

Te voy a extrañar papito querido. En conjunto con mis hermanos siempre estaremos orgullosos y agradecidos con Dios por habernos entregado a ti como nuestro excelente papá. Muy pronto nos volveremos a ver, mientras tanto te pido la protección al igual la de mi santa madre, para que siempre nos mantengan unidos como esa gran familia que formaron.

Descansa en paz mi querido Doctor Chuguito (como todos te conocieron) y que tu Santo Hermano Miguel te acompañe siempre.

!!Hasta luego papito de mi corazón!!